¡Realiza tu domicilio aquí!

Reserve su cita

¿Cómo es la visión de los bebés?

Autor: Equipo médico Bogotá Láser
29-09-2021
visión de los bebés recién nacidos

Al nacer, los seres humanos normalmente tienen todas las estructuras del ojo para poder ver, sin embargo, un recién nacido tiene que completar un proceso de maduración debido a que posee un sistema óptico inmaduro. El desarrollo visual de un bebé se va dando a medida que la corteza cerebral recibe estímulos apropiados y simétricos en ambos ojos.

 

El primer año es un proceso muy dinámico, maleable y crucial debido a la plasticidad, tanto del sistema visual y motor, como del crecimiento del sistema nervioso. La mayoría de los medios ópticos han evolucionado durante la gestación y en el momento del nacimiento son transparentes. Sin embargo, en ese instante empiezan a desarrollarse cambios posnatales importantes para la función visual. Hoy Bogotá Láser le dará a conocer la evolución de la visión en los bebés en sus primeros años de vida.

 

¿Cuándo y cuánto ven los bebés?

 

La visión de los recién nacidos se caracteriza por ser borrosa, deficiente y limitada durante los primeros meses. Una de las principales complejidades es la dificultad para enfocar a más de 15 a 24 cm. Como se están adaptando al entorno y necesitan empezar a relacionar formas, texturas y colores es normal que los bebés no puedan seguir con su mirada los movimientos o  reconocer rostros inmediatamente.

 

Sin embargo, a pesar de no distinguir claramente algunos objetos o personas, todos nacen con un grado de visión que mes a mes sigue evolucionando hasta que luego están en la capacidad de observar perfectamente. Una manera de estimular la vista de los bebés es acercándose a su rostro para que pueda identificar rasgos, también es buena idea contar con artículos en alto contraste para que el pequeño se acostumbre a un contexto diferente al entorno oscuro en el que ha vivido. 

 

¿De qué color ven los bebés?

 

Este factor también depende de las estructuras que se van desarrollando. En el recién nacido los tonos grises serán los predominantes, pero sin nitidez, se parecerá, por dar un ejemplo, a una foto borrosa y antigua. Luego, el bebé detecta una gama de colores reducida entre las que se destacan el blanco y el negro. El mayor estímulo en esta etapa para ellos son los patrones y oposición entre luces, sombras, entre otros. 

 

La percepción visual sigue en evolución a través del interés por colores vivos y más intensos como el rojo que es uno de los más brillantes. A los dos meses todos los receptores del ojo están activados lo que les permite distinguir el verde. Y a los tres meses perciben el amarillo y el azul. Finalmente, a los seis meses ya tienen la capacidad para captar una amplia gama con diversidad de tonos incluso los más claros, como los pasteles. 

 

Le puede interesar: Detecte a tiempo la conjuntivitis en sus hijos

 

¿Cómo ven los bebés?

 

Para entender cómo es el desarrollo de los bebés se deben comprender los cambios que poco a poco se van gestando a medida que el niño crece. Sus primeros meses son cruciales para detectar si tiene un problema de la vista a tiempo. Aunque no parezca, en los movimientos al mismo tiempo que en la relación con su entorno podrá averiguar qué tan bien ven sus ojos. Por eso, conocer qué estímulos puede implementar le ayudará a gestionar mucho mejor la interacción con su contexto y lo alentará a explorar el mundo a través de sus sentidos. 

 

Existen unas pautas generales que marcan el desarrollo visomotor de los bebés en sus primeros meses de edad. Es importante tenerlas en cuenta como signo de alerta en caso de que se presente una ausencia en este progreso. Recuerde que varían de mes a mes hasta alcanzar el año de edad en el cual percibir la profundidad, los tonos, los colores, entre otros le permiten observar perfectamente. Siga leyendo para enterarse de cada una de las señales a las que debe prestarle atención, están extraídas del libro Terapia y entrenamiento visual: Una visión integral de Marcela Camacho Montoya. 

 

Recién nacidos

 

Presenta ausencia de movimientos de seguimiento, mala precisión en la fijación mono y binocular, mal control de vergencias.

 

2 a 3 meses

 

• Vuelve los ojos y la cabeza hacia la luz.

 

• Mira sin expresión la ventana o pared blanca.

 

• Movimientos de fijación.

 

• Coordinación ojo-mano.

 

• Sigue con los ojos una fuente luminosa en movimiento.

 

• Cierra los ojos cuando la luz se acerca demasiado.

 

• Observa un juguete que se acerca sobre su línea de visión y lo sigue.

 

• Contempla el rostro de su madre cuando ella lo alimenta o le habla.

 

• Presta más atención a objetos a blanco y negro que los de color.

 

• Reacción a los cambios de intensidad luminosa con miosis y midriasis.

 

• Cierra los ojos al escuchar cerca un ruido intenso.

 

• No debe presentar ningún tipo de desviación permanente.

 

3 a 6 meses

 

• Visualmente muy activo.

 

• Aparece la sensibilidad al contraste.

 

• Mueve la cabeza para observar su alrededor.

 

• Sigue los movimientos de objetos próximos.

 

• Sigue objetos que se muevan entre 6 y 10 cm de su rostro.

 

• Logra coger los objetos.

 

• Contempla los movimientos de sus manos.

 

• Juega con sus dedos, cierra y suelta las manos.

 

• Reconoce su biberón y hace movimientos para cogerlo.

 

6 a 9 meses

 

• Es capaz de percibir la profundidad.

 

• Mueve los ojos y la cabeza en todas las direcciones.

 

• Sigue objetos y personas. Es capaz de desprender la mirada.

 

• Fija los objetos y es capaz de cogerlos.

 

9 a 12 meses

 

• Muy observador.

 

• Extiende cuerpo y manos para coger objetos.

 

• Manipula artículos con facilidad y los cambia de mano.

 

• Deja caer voluntariamente los elementos.

 

• Coge y presiona objetos entre el pulgar y el índice.

 

• Fija la mirada de forma prolongada.

 

1 a 2 años

 

• Visión igual a la del adulto.

 

• Hace trazos sobre las superficies.

 

• Reconoce objetos de su uso cotidiano.

 

Al contar con las pautas de lo que irá desarrollando mes a mes podrá reconocer con mayor facilidad el conocido “periodo crítico del desarrollo visual” que sucede entre los dos y tres meses. Por eso, a esta edad es importante realizar un examen diagnóstico completo de los atributos visuales del niño por parte de un profesional. 

 

Siga leyendo: ¿Cómo comprobar la visión de mi hijo?

 

Cualquier alteración que suceda durante el período de maduración puede dejar secuelas, como incapacidades visuales permanentes. Para evitarlas, lo mejor que puede hacer es conocer las mejores opciones en oftalmología pediátrica en Bogotá, así podrá solicitar una consulta y prevenir a tiempo cualquier afectación. La mejor decisión será contar con especialistas en atención a infantes, son ellos quienes podrán asegurarle con seguridad cuáles son las mejores prácticas para el desarrollo visual de su hijo y a qué zonas debe prestarles atención.   

 

En Bogotá Láser tenemos a su disposición la oftalmología pediátrica completa y personalizada para sus hijos. Contáctenos y conozca nuestros servicios. La calidad visual de nuestros pacientes es nuestra prioridad. 

Compartir en: