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Trasplante de córnea

El trasplante de córnea es un procedimiento clínico que aporta en gran medida a contrarrestar daños patológicos en la vista que no hayan sido corregidos con lentes de contacto o gafas. A continuación, le damos más detalles de esta operación.

La córnea es una membrana transparente que recubre la parte anterior del globo ocular. Su función es permitir el paso de la luz desde el exterior al interior del ojo. Tiene propiedades ópticas de refracción y se considera sana siempre que se conserve transparente y mantenga una curvatura adecuada. En ocasiones, esta estructura ocular debe ser sometida a procedimientos para recuperar o mejorar la visión, uno de ellos es el trasplante de córnea.

 

El trasplante de córnea es un procedimiento quirúrgico en el que se reemplaza parte de la córnea, ya sea para restaurar la vista, reducir el dolor frente alguna lesión y mejorar su aspecto tras algún daño o enfermedad visual. Gracias a la tecnología de última generación y avanzada, es posible asegurar intervenciones exitosas y menos abrasivas con una recuperación mucho más rápida y eficiente.

 

No obstante, este procedimiento tiene algunos riesgos, como podría ser el rechazo de la córnea del donante. Por esa razón, es necesario realizar diferentes exámenes oculares previos, donde se determine las mediciones del uso, la necesidad de tomar algunos medicamentos o suplementos, así como el tratamiento a otras enfermedades de la visión para impedir que el trasplante de córnea no sea exitoso.

 

¿Por qué se realiza un trasplante de córnea?

 

La córnea, al ser una parte del ojo expuesta, puede sufrir diferentes lesiones, infecciones y enfermedades oculares que causan daños leves o severos. Comúnmente, las patologías corneales se producen por deficiencias de colágeno (en el caso del queratocono), procedimientos quirúrgicos mal practicados o heridas que dan origen a cicatrices, aumentan el espesor corneal y generan pérdidas en su transparencia o uniformidad. Esta serie de problemas son causales de visión borrosa, deslumbramiento y dolor.

 

En este contexto, cuando la córnea empieza a tornarse oscura o se deforma, un trasplante es la solución para recuperar la agudeza visual. Los principales escenarios en los que un trasplante es necesario son:

 

• Cuando se padece una condición hereditaria conocida como distrofia de Fuchs, que causa hinchazón y opacidad de la córnea.

 

• En las últimas etapas del queratocono, la operación para reemplazar la córnea es la alternativa para evitar la ceguera y fortalecer el tejido que ha tomado una forma cónica.

 

• Tras lesiones traumáticas o infecciosas por virus que concluyen en cicatrización.

 

• Después de una cirugía de cataratas en la que se produce descomposición de la membrana.

 

• Para corregir un problema de visión que no mejora con el uso de gafas o lentes de contacto.

 

¿Cómo se realiza el trasplante de córnea?

 

Este procedimiento también es conocido como queratoplastia. Consiste en reemplazar el tejido corneal afectado por uno sano, proveniente de un donante humano. Para verificar que el uso de la córnea sea seguro en la cirugía, se realizan diferentes pruebas para descartar la presencia de virus que pueden causar hepatitis, SIDA y otras enfermedades infecciosas. De acuerdo al diagnóstico ocular de cada persona, se efectúa un trasplante o queratectomía lamelar, superficial o penetrante.

 

Tipos de trasplante de córnea

 

En la actualidad existen dos tipos de trasplante corneal para tratar las enfermedades de la córnea, que se presentan en diversos niveles de gravedad.

 

• Queratoplastia penetrante: este tipo de trasplante sustituye todo el espesor corneal. Es la técnica indicada cuando no puede salvarse ninguna parte de la córnea del paciente, ya que tanto la capa delantera como la inferior están comprometidas. Es un procedimiento en el que la córnea trasplantada puede ser rechazada por el organismo, que ataca el tejido corneal nuevo a través del sistema inmunitario.

 

• Trasplantes lamerales: este método es posible gracias a la microcirugía ocular y la reciente tecnología. Se trata de la sustitución de la zona de la córnea dañada por una con características saludables, es decir, el trasplante es parcial. La queratoplastia lamelar permite recuperar la visión rápidamente y se clasifica en dos subcategorías: queratoplastia lamelar anterior y queratoplastia lamelar posterior o endotelial. Esta última solo reemplaza la capa más interna de la córnea llamada endotelio.

 

Consejos previos al trasplante de córnea

 

Entre menos medicamentos tome el paciente, menor riesgo de sufrir complicaciones. Algunos medicamentos no permiten una coagulación adecuada de la sangre, por ello, se recomienda suspenderlos con anterioridad a la cirugía. De igual modo, es necesario evitar el consumo de alcohol y seguir una dieta especial.

 

Todas las recomendaciones específicas son entregadas por la clínica en donde se realice el procedimiento. El médico cirujano se encarga de darle todas las recomendaciones necesarias para garantizar un procedimiento tranquilo que le permita gozar de una recuperación rápida y sin el menor índice de molestias.

 

Recomendaciones después del trasplante de córnea

 

Por lo general, después de un trasplante de córnea la recuperación completa de la visión puede tardar algunos meses, por lo que es de vital importancia seguir las recomendaciones tal cual lo indica el profesional médico con el objetivo de cuidar la cirugía.

 

Generalmente, dentro de las instrucciones que da el médico está la ingesta de medicamento por vía oral, así como gotas para la lubricación del ojo con el objetivo de controlar posibles infecciones, hinchazón del ojo y dolor.

 

Es necesario utilizar un parche en el ojo para proteger la cirugía y garantizar una recuperación tranquila. Es recomendable retomar las actividades diarias lentamente, debe tener precaución de evitar dañar la cirugía durante el resto de su vida. Así mismo, es necesario que se hagan estudios de seguimiento con frecuencia para conocer el progreso del procedimiento, sobre todo durante el primer año.

 

Tras la intervención quirúrgica suele disfrutarse de una gran calidad visual durante numerosos años. Sin embargo, si el paciente sufre otros problemas oculares, es posible que la agudeza visual se reduzca con el paso de los años. De igual modo, existen complicaciones postoperatorias como el rechazo de la córnea o el desgaste de la membrana. Es importante aclarar que, usualmente, quienes se someten a un trasplante de córnea requieren usar gafas o lentes de contacto para alcanzar una mejor visión.

 

Recuperación tras un trasplante de córnea

 

En la mayoría de ocasiones, la recuperación requiere algunos meses, tiempo en el que deben efectuarse controles oftalmológicos imprescindibles. Con frecuencia, se recetan medicamentos de consumo por vía oral y un tratamiento con gotas. Tras la cirugía, no es común que se presente dolor, aunque algunas personas experimentan molestias.

 

En la clínica ocular de Bogotá Láser somos reconocidos como el centro más avanzado en tecnología para el tratamiento de enfermedades oculares en Colombia. Por ello, garantizamos procedimientos rigurosos en la atención de la salud visual.

 

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El trasplante de córnea lameral es parcial ya que solo se sustituye la zona de la córnea dañada por una con características saludables.


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